China acaba de escribir un capítulo inédito en la regulación de la inteligencia artificial. Desde el 15 de julio entró en vigor una normativa que convierte al país asiático en el primero del mundo en establecer reglas específicas para los llamados AI companions, sistemas diseñados para actuar como amigos, novios, novias o confidentes virtuales mediante conversaciones continuas y personalizadas.
La medida no prohíbe el uso de chatbots ni de asistentes de inteligencia artificial para trabajar, estudiar o resolver consultas. El foco está puesto exclusivamente en aquellas aplicaciones cuyo objetivo es construir una relación emocional duradera con el usuario.
Según el reglamento, estos servicios son aquellos capaces de ofrecer una “interacción emocional sostenida” mediante texto, imágenes, voz o video, simulando la personalidad, la forma de hablar y el comportamiento de una persona real. Quedan expresamente excluidos los asistentes de productividad, atención al cliente, educación o investigación.
¿Qué cambia con la nueva ley?
Las nuevas reglas obligan a todas las empresas que desarrollen compañeros virtuales a modificar profundamente el funcionamiento de sus plataformas.
A Chinese tech-firm has unveiled a new AI-driven robot which it says is the first of its kind designed to tackle loneliness.
— Al Jazeera English (@AJEnglish) July 14, 2026
The human-like “companion robots” are said to provide owners with “unconditional love”.
Al Jazeera’s Katrina Yu reports. pic.twitter.com/QmsEXcyKuK
Entre las principales obligaciones se encuentran:
- impedir que el chatbot genere dependencia emocional;
- evitar comportamientos adictivos;
- impedir que la IA sustituya las relaciones humanas;
- recordar periódicamente que el usuario está hablando con una inteligencia artificial;
- detectar situaciones de angustia o riesgo psicológico;
- intervenir cuando el sistema identifique posibles crisis emocionales;
- ofrecer mecanismos para abandonar inmediatamente la conversación cuando el usuario lo solicite.
Además, la normativa establece una prohibición total para menores de edad en el caso de novios, novias y otros vínculos sentimentales virtuales.
Los menores de 14 años solamente podrán utilizar este tipo de aplicaciones con autorización de sus padres y bajo controles especiales de tiempo y supervisión.
¿Por qué China decidió intervenir?
The company behind AI companion dolls is now making $60k humanoid teaching assistants
— Dexerto (@Dexerto) July 16, 2026
A New York school has already bought one from Realbotix to sit in classrooms pic.twitter.com/A9uSsPO65x
El crecimiento de estos servicios durante los últimos dos años sorprendió incluso a las autoridades chinas.
Aplicaciones capaces de crear parejas virtuales, amigos personalizados e incluso familiares digitales comenzaron a sumar millones de usuarios, especialmente entre jóvenes y personas que viven solas.
El gobierno sostiene que estas plataformas presentan riesgos relacionados con la dependencia emocional, la salud mental, la protección de menores y el deterioro de las relaciones interpersonales. Por ese motivo, cinco organismos nacionales trabajaron conjuntamente en la elaboración del nuevo reglamento.
Pero existe otro factor de fondo.
China atraviesa una de las peores crisis demográficas de su historia. La caída sostenida de la natalidad, el descenso de los matrimonios y el envejecimiento de la población llevaron al gobierno a impulsar políticas destinadas a fortalecer las relaciones familiares y la formación de nuevas parejas.
Diversos analistas consideran que la regulación de los compañeros virtuales forma parte de esa estrategia más amplia.
Las tecnológicas reaccionaron antes de la entrada en vigor
La norma comenzó a producir efectos incluso antes de aplicarse oficialmente.
Empresas como ByteDance, propietaria de Doubao; Alibaba, con Qwen; y Tencent, con Yuanbao, suspendieron o modificaron funciones que permitían crear personajes personalizados capaces de mantener relaciones emocionales continuas con los usuarios.
En redes sociales chinas aparecieron miles de mensajes de despedida.
Muchos usuarios descargaron historiales completos de conversación para conservarlos como recuerdo. Otros describieron la desaparición de sus compañeros virtuales como una ruptura sentimental y agradecieron públicamente el apoyo emocional que habían recibido durante meses.
Un mercado multimillonario
La decisión de China llega en un momento de fuerte expansión de la inteligencia artificial.
Según datos de la agencia estatal Xinhua, el mercado chino de IA superó los 1,2 billones de yuanes (unos 177.000 millones de dólares) en 2025 y podría alcanzar 1,8 billones de yuanes en 2028.
Dentro de ese crecimiento, los AI companions se convirtieron en uno de los segmentos de mayor desarrollo gracias a modelos capaces de recordar conversaciones, adaptar su personalidad y mantener interacciones prácticamente ilimitadas.
Cool
— SciTech Era (@SciTechera) July 17, 2026
"Researchers unveiled "Floating Companion" a soft indoor robot that uses helium for lift and bio-inspired flapping fins instead of noisy propellers."
"This robot is designed for close human interaction. It can follow users from room to room, deliver reminders, wake you up,… pic.twitter.com/9OpLkQCPKK
¿Podría ocurrir lo mismo en otros países?
Por ahora, ningún otro país ha aprobado una regulación tan específica sobre amigos o parejas creados con inteligencia artificial.
La Unión Europea ya estudia el fenómeno. Un informe del Parlamento Europeo publicado este año advierte que los AI companions presentan riesgos particulares para menores, personas vulnerables y usuarios que desarrollan dependencia emocional. Sin embargo, reconoce que el AI Act no contiene normas específicas para este tipo de aplicaciones.
En Estados Unidos tampoco existe una ley federal sobre compañeros virtuales, aunque estados como California y Nueva York ya aprobaron normas que obligan a los chatbots de compañía a informar que no son humanos, detectar posibles crisis psicológicas y ofrecer recursos de ayuda cuando identifican riesgo de suicidio o autolesiones.
La diferencia es que China fue mucho más lejos.
Mientras Occidente se concentra en la transparencia y la seguridad, Beijing decidió intervenir directamente sobre la naturaleza de la relación entre humanos e inteligencia artificial.
Un debate que recién comienza
La pregunta ya no es si las personas pueden desarrollar vínculos afectivos con una inteligencia artificial.
Las despedidas masivas de usuarios chinos a sus novios y amigos virtuales muestran que ese fenómeno ya existe.
La verdadera discusión es otra: ¿deben los gobiernos regular esas relaciones antes de que se vuelvan parte de la vida cotidiana?
China ya tomó una decisión y se convirtió en el primer país del mundo en hacerlo.
Ahora el resto del mundo observa si este será un caso aislado o el comienzo de una nueva etapa en la regulación de la inteligencia artificial.

