Trabajo y amor: ¿Puede resultar un romance entre colegas?

Enamorarse o tener un “affaire” con alguien que comparte horas contigo es un clásico de todos los tiempos. Aunque puede acarrear algunos problemas. Te contamos cuáles.

Existen varios dichos populares que advierten que no debes tener romances, sexo o encuentros con alguien del sitio donde ganas tu dinero. En Argentina aseguran: “Sonde se come, no se c…”. Y en España son aún más brutales:  “Donde tengas la olla, no pongas la poll..”.

Estos dichos son tan antiguos como los affaires laborales: es casi imposible que en un grupo que comparte horas y horas no exista una parejita que tenga jugeteo, amor o simplemente una aventura.

Pero tienen razón. ¿Por qué? Porque puedes tener una aventura con un compañero o compañera, con un jefe o con un subalterno que termine. Y cuando termina llega el infierno: hay que seguir compartiendo días, horas y proyectos con alguien que puede haberte dejado herido o que simplemente no te gusta más-

Natalia López, periodista de un prestigioso diario, contó que se enamoró de un colega de la misma oficina y la cosa terminó en convivencia. A los dos años llegó la separación por infidelidad. A la noche volaron vasos, platos y gritos, y Natalia abandonó la casa. Por la mañana tuvo que sentarse con su ex a encarar el trabajo del día. El mismo infierno.

Mario, un operador de máquinas de una tienda de ramos generales, tuvo una aventura con una vendedora. Para él era una aventura. Para la vendedora era amor. Al momento de poner fin, sufrió todo tipo de malas caras, reproches, mensajes a cualquier hora y lo peor: la mujer terminó contándole a todo el personal que Mario era un canalla.

La máxima que tienes que saber: si la relación termina, acabarás viendo a tu ex a diario, en todos los momentos y en tu mismo espacio.

Además, pueden verte con malos ojos. “Tener una relación con alguien de un nivel superior en la organización puede crear una explicación alternativa de por qué estás teniendo éxito”, dice Art Markman, profesor de psicología y marketing de la Universidad de Texas en Austin.

¿Y si me enamoro?

Los consejos para quienes no pueden resistirse a un compañero son muy simples, pero difíciles de llevar a cabo.

Primero, comienza la relación sin que nadie sepa y pon en claro los términos. Si la cosa termina que no se note y que nadie reproche al otro.

Luego, si la relación prospera, intenta pedir un sitio en otro espacio que no sea el mismo que el de tu compañero/a

Si eres jefe de la persona con la que tienes un romance, mucho cuidado. Confía plenamente en ella porque la aventura puede terminar en juicio. Si el dependiente/a sale resentido puede alegar abuso de poder.

Si es inevitable que se siga trabajando en el mismo sitio cuando la relación prospere, intenta no mezclar los tantos y ser profesional en las horas de trabajo

Es más: si tienes tanta suerte que acaban casados o conviviendo…búscate otro trabajo. Lo más sano para una pareja es tener espacios profesionales individuales, porque el compartir 24/7 y seguir hablando de temas laborales en casa puede destruir cualquier relación. 

Comparte el contenido:
Skip to content