Alegría, Ansiedad, Ira, Tristeza o Calma: todos llevamos un “panel de emociones” al trabajo, ya sea presencial o remoto. Identificar cuál toma el control en tu día laboral ayuda a entender tu estilo profesional, tus fortalezas y también tus áreas de mejora.

Si Intensamente tuviera una versión laboral, el centro de control no estaría en la mente de una niña… sino frente a tu computadora un lunes por la mañana, o en tu escritorio antes de la primera reunión del día.

Porque no importa si trabajas desde casa, en una oficina o en modalidad híbrida: nadie trabaja solo con habilidades técnicas. También trabajamos con emociones. Y muchas veces, sin darnos cuenta, una de ellas se convierte en la que más botones aprieta durante la jornada.

La pregunta es simple (pero reveladora):
👉 ¿Qué emoción estaría liderando tu forma de trabajar?

😄 Alegría: “Lo sacamos adelante”

Si Alegría suele estar al mando en tu trabajo, eres esa persona que aporta buena energía incluso en semanas intensas. Frente a un problema no te paralizas, sino que piensas:
“Ok, ¿cómo lo resolvemos?”

En equipos remotos, eres quien mantiene el clima humano: saludas, preguntas cómo están los demás, usas un tono cercano y haces que la distancia se sienta un poco más corta. En entornos presenciales, tu actitud suele contagiar ánimo cuando el estrés empieza a subir.

No significa que ignores los problemas, sino que tienes una mirada orientada a soluciones.

Fortalezas laborales:

Riesgo: querer sostener siempre el buen ánimo y no permitirte mostrar cansancio o frustración.

😰 Ansiedad: “¿Y si algo falla?”

Si Ansiedad toma seguido el control, tu mente funciona como un sistema de alerta temprana. Detectas riesgos antes de que otros los vean. Revisas detalles, anticipas errores y piensas escenarios alternativos.

En trabajos remotos, esto puede ser clave: cumples plazos, respondes a tiempo y rara vez dejas algo librado al azar. En entornos presenciales, eres quien pregunta lo que nadie más preguntó y evita que el equipo se lleve sorpresas después.

Aunque suene incómodo, gracias a perfiles como el tuyo muchos proyectos salen bien.

Fortalezas laborales:

Riesgo: vivir en tensión constante, sobrecargarte y tener dificultad para desconectar del trabajo.

😠 Ira: “Podemos hacerlo mejor”

Ira en el trabajo no siempre se ve como enojo explosivo. Muchas veces se traduce en exigencia, impulso y cero tolerancia a la ineficiencia.

Eres directo, valoras el tiempo y te frustran las vueltas innecesarias, las reuniones eternas o la desorganización. En equipos remotos, sueles ser quien pide claridad, define prioridades y empuja para que las cosas avancen. En entornos presenciales, eres quien dice lo que otros piensan pero no se animan a expresar.

Tu energía puede ser incómoda para algunos, pero también es la que mueve mejoras reales.

Fortalezas laborales:

Riesgo: que tu forma directa sea percibida como dureza si no va acompañada de empatía.

😢 Tristeza: “Necesitamos bajar el ritmo”

Aunque suele verse como una emoción “negativa”, Tristeza cumple un rol muy importante en el trabajo. Si esta emoción lidera tu estilo, eres una persona sensible al clima del equipo.

Notas cuando alguien está sobrecargado, cuando el ambiente está tenso o cuando el ritmo se volvió poco sostenible. En trabajos remotos, eres quien detecta silencios raros, cambios de actitud o señales de agotamiento que otros no ven. En entornos presenciales, sueles ser el apoyo emocional de varios compañeros.

Aportas profundidad, empatía y humanidad, algo esencial en tiempos donde el trabajo puede volverse demasiado automático.

Fortalezas laborales:

Riesgo: absorber demasiado la carga emocional de los demás y terminar agotado sin notarlo.

😌 Calma: “Paso a paso”

Si Calma lidera tu forma de trabajar, eres quien no entra en pánico cuando hay presión. Mientras otros se alteran, tú respiras, analizas y avanzas con orden.

En equipos remotos, aportas estabilidad: no reaccionas impulsivamente a cada mensaje urgente y ayudas a priorizar. En entornos presenciales, tu presencia baja el nivel de caos cuando todo parece acelerarse.

No eres lento: eres estratégico. Piensas antes de actuar.

Fortalezas laborales:

Riesgo: que otros interpreten tu serenidad como falta de urgencia, aunque estés resolviendo de forma eficiente.

🧠 No se trata de elegir una sola

Así como en Intensamente, en el trabajo no necesitamos que una sola emoción mande siempre. Los equipos —presenciales y remotos— funcionan mejor cuando hay equilibrio:

El problema no es sentir estas emociones, sino cuando una sola domina todo el tiempo y empezamos a trabajar desde el estrés, la rigidez o el desgaste constante.

🎯 ¿Quién está en tu panel hoy?

Reconocer qué emoción suele liderar tu forma de trabajar no es para etiquetarte, sino para ganar conciencia. Entenderlo te permite potenciar tus fortalezas, comunicar mejor tus necesidades y trabajar de manera más saludable, ya sea desde casa o en un espacio compartido.

Porque al final, el trabajo no lo hacen solo las habilidades técnicas.
Lo hacen personas… con un panel emocional siempre encendido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Skip to content