¿Sientes que pierdes la calma ante situaciones límite de tu trabajo o tu empresa? La tragedia del vuelo 571 en la cordillera de Los Andes te puede dejar algunas enseñanzas.

Si eres emprendedor o tienes un trabajo exigente, más de una vez te has sentido desbordado. Pero lo que ocurre en un ámbito laboral no es nada comparado con la caída de un avión en la inhóspita cordillera de Los Andes, sin agua, sin comida y con compañeros muertos.
Lo que hicieron los sobrevivientes de los Andes en 1972 que se retrata en ¡Viven! (1993) y La Sociedad de la Nieve (2023) se llama “Liderazgo extremo”, y exige tomar decisiones asertivas para no transformarse en un “líder psicópata” o “trabajador superado por las circunstancias”.
La verdadera historia del vuelo 571 es de liderazgo ante cuestiones de vida o muerte, o cómo se puede salir de las condiciones más desastrosas con decisiones que se ajustan a la realidad. En ese contexto no podemos pensar “si esto fuera tal cosa” o “si hubiera tal otra”. Tenemos que salir adelante con lo que hay.
En ese célebre avión, cuyos restos aún pueden visitarse en la cordillera de Argentina. jóvenes del equipo de rugby Old Christians Club viajaban de Montevideo, Uruguay, a Santiago, Chile. Cuando se acercaba a su destino, los pilotos pidieron permiso al aeropuerto de Santiago para aterrizar. El avión inició el descenso. Pero por error de cálculo, se estrelló en un valle en lo alto de las montañas.

Luego de la caída, 33 supervivientes se enfrentaron al reto de mantenerse vivo en temperaturas heladas, a una altura en la que es difícil respirar, sin medicamentos ni comida. En una decisión extrema, aceptaron secar la carne de sus compañeros muertos y alimentarse de ella.
El pánico es el peor consejero
Ante las decisiones, debes mantener la calma. Esta calma se transmite a todos tus compañeros de equipo y da mejores resultados y acciones ordenadas.
Haz lo que puedas con lo que hay
No sirve de nada quedarse en la queja. Decir “esto en tal país no pasaría” o “Si tuviéramos tal tecnología podríamos”. Lo que tienes es el presente, las herramientas presentes y el equipo presente. Como armar un rompecabezas: debes resolver con las piezas que ya existen.
Sé flexible con las tácticas
El pensamiento creativo es un gran aliado dentro de los equipos. No existe una sola salida.
Aprende a escuchar
Tus compañeros tienen mucho para decir y para aportar. De las propuestas más insólitas pueden surgir las soluciones.
Elige el problema central
No te vayas por las ramas. En las emergencias debemos solucionar una cosa a la vez, sin mirar otras. No puedes presentar un balance urgente pensando en que los computadores no funcionan. Tienes que pensar cómo se hará ese balance. Lo demás es secundario.
Quita el no del medio
Para muchos líderes o trabajadores, la primera respuesta que cambia sus esquemas es NO. Primero respira antes de contestar. Luego, procesa lo que te están diciendo.
Elige a tu gente con cuidado
Es indispensable escoger a las personas indicadas para los trabajos correctos. Para eso son ideales las agencias de empleo, que hacen ese trabajo por ti. Si ya tienes personal designado, intenta sacar lo mejor de cada persona.
Identifica los talentos
En el grupo de la tragedia de Los Andes había un electricista, un ingeniero, un médico. En tu equipo hay gente con diferentes aptitudes. Identificarlas a tiempo es clave para el éxito de tu objetivo
No pierdas el optimismo
Bajar los brazos o poner mala cara no va a cambiar el desafío al que te enfrentas. Pero sí bajará el ánimo ya la predisposición de todos los que te acompañan.
No compares ni critiques
Ante una adversidad no podemos descalificar a compañeros o miembros del equipo. Tenemos que resolver con lo mejor que puede dar cada uno.

