Estar mucho tiempo sentados puede dañar las articulaciones y provocar dolores. Estirar y hacer ejercicios simples es la clave.

El trabajo remoto o home office se ha instalado como una práctica común en todo el mundo, pero trae consigo un riesgo silencioso: el sedentarismo. Pasar muchas horas sentado frente a la computadora puede generar problemas como dolores musculares, rigidez, mala postura, problemas circulatorios e incluso estrés.
Los expertos en salud recomiendan incorporar pausas activas y ejercicios simples a lo largo de la jornada para contrarrestar estos efectos.
Pausas activas: el primer paso
Las pausas activas son breves interrupciones (de 5 a 10 minutos) cada 1 o 2 horas de trabajo. Durante este tiempo, se aconseja:
✅ Levantarse de la silla.
✅ Estirar brazos, cuello y espalda.
✅ Caminar unos minutos por la casa.
✅ Hacer respiraciones profundas para oxigenar el cuerpo.
Estas pequeñas acciones ayudan a despejar la mente, reducir el estrés y reactivar la circulación.

Ejercicios recomendados en casa
No es necesario tener un gimnasio en casa: con poco espacio y sin equipamiento se pueden hacer ejercicios básicos. Los fisioterapeutas y entrenadores sugieren:
🔹 Estiramientos de cuello y hombros: inclinar suavemente la cabeza hacia cada lado y hacia adelante, sosteniendo unos segundos.
🔹 Rotaciones de muñecas y tobillos: para evitar tensión y mejorar la circulación.
🔹 Sentadillas (squats): unas 10 a 15 repeticiones para activar piernas y glúteos.
🔹 Flexiones de brazos contra la pared: ideal para fortalecer parte superior sin impacto.
🔹 Elevaciones de talones y puntas de pie: mejora la circulación en piernas.
Además, si es posible, realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física moderada (como caminar, bailar, andar en bicicleta) es altamente beneficioso.

Consejos extra para cuidar el cuerpo
✔ Ajustar la silla y la altura del monitor para mantener una postura erguida.
✔ Usar un apoyo lumbar si la silla no es ergonómica.
✔ Mantener los pies apoyados en el suelo.
✔ Beber suficiente agua durante el día.
El home office no debe convertirse en sinónimo de inmovilidad. Con simples hábitos y ejercicios, es posible cuidar el cuerpo, prevenir dolores y mejorar la productividad.

