¿La alergia es un justificativo para faltar al trabajo?

Con la primavera empieza la temporada de alergias y muchos sienten estados similares a los gripales. ¿Es excusa para presentar certificado médico?

Cada vez más personas padecen de alergias en Estados Unidos, México y en todo el mundo, al ritmo de la polución y el polvo en suspenso. En el Hemisferio Norte llega la primavera y con ella la peor temporada para quienes sufren picor en la piel, goteo nasal, estornudos y resequedad de ojos. Algunos incluso sienten que atraviesan un estado gripal con dolores en el cuerpo.

Las alergias estacionales, sin embargo, suelen convertirse en crónicas y no son justificativo para faltar al trabajo, a menos que se tenga un brote muy fuerte y que requiera de atención médica.

La causa de esta molestia varía con cada estación:

Primavera: por lo general, árboles (como el roble, el olmo, el aliso, el abedul, el haya, el álamo, el fresno y el olivo)

Verano: gramíneas (como la Bermuda, el fleo, la grama dulce, el pomar y la hierba de Johnson) y malezas (como el cardo ruso y el plátano inglés)

Otoño: la ambrosía

Irritación y estorudos

Las alergias estacionales pueden ocasionar prurito en la nariz, en el paladar, en la parte posterior de la garganta y en los ojos. El prurito puede comenzar de forma gradual o súbita. La nariz gotea, con una secreción acuosa y transparente, y se congestiona. En los niños la congestión nasal puede dar lugar a una infección de oído (otitis). La mucosa de la nariz se hincha y se vuelve de color rojo azulado.

Los senos paranasales también pueden estar congestionados, lo que da lugar a cefaleas y, en ocasiones, a infecciones (sinusitis). Es frecuente que haya estornudos.

Los ojos lagrimean, pican, se ven rojos e hinchados. Otros síntomas son tos y sibilancias (especialmente en personas que también sufren asma) y, en algunos casos, irritabilidad y dificultades para dormir.

De todas formas, las alergias que se convierten en crónicas y molestas deben tratarse con medicamentos para que no se conviertan en un impedimento para hacer vida normal. Nadie puede faltar al trabajo durante los meses de primavera o de otoño.

Un médico señalará si es recomendable recetar Inhaladores nasales de corticosteroides, antihistamínicos, descongestivos, colirio para ojos o realizar un tratamiento de inmunoterapia.

Qué es la inmunoterapia

Según Medicine Plus, la inmunoterapia para las alergias estacionales consiste en aumentar gradualmente las dosis de alérgenos colocadas debajo de la lengua (sublinguales) o inyectadas en la piel. Debido a que incluso las dosis más pequeñas a veces causan reacciones alérgicas peligrosas, las personas que se someten al tratamiento permanecen en el centro médico por lo menos 30 minutos después de la inyección. Si no presentan una reacción después de la primera dosis, pueden tomar las dosis siguientes en casa.

Es preferible comenzar después de la temporada de polen, con el fin de prepararse para la temporada siguiente. La inmunoterapia tiene más efectos secundarios cuando se inicia durante la temporada de polen, debido a que los alérgenos al polen ya han estimulado el sistema inmunológico. Es más eficaz cuando se mantiene durante todo el año.

Las personas que reciben inmunoterapia con alérgenos para la rinitis alérgica son provistos de una jeringa precargada de epinefrina (adrenalina) autoinyectable por si se produce una reacción anafiláctica antes de que surta efecto el tratamiento de inmunoterapia realizado en el consultorio médico.

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